Historia 1
En el anochecer de la ciudad de Londres cuando los carruajes
ya no se escuchaban ni los centinelas se mostraban, Clarisa una señorita de 17
años proveniente de la familia mas respetada de la ciudad corría presurosa
hacia su hogar pues había estado hasta muy tarde acompañando a su amiga Anais
en su casa que estaba a 2 calles de la de ella. Al llegar a su hogar se
encontró con su madre Antonieta quien al verla la miro con desprecio y le dijo
con tono imperativo – que te crees llegando a esta hora, acaso quieres que
circulen rumores, no manches el nombre de esta familia que suficiente
tiene con soportarte - Clarisa ya acostumbrada a esto
no dijo nada y subió a su recamara a descansar, Catherine la sirvienta y
confidente de Clarisa ya llegada la mañana fue a despertarla para sus clases en
el hogar a la cual asistía con su amiga
Anais , Clarisa al despertar comenzó a arreglarse, peinando sus finos cabellos
uno por uno como si la vida consistiera en ello , al terminar todo esto bajo
las escaleras hacia el salón principal donde se encontraba su profesor un
hombre mayor, humilde y muy sabio quien era muy estimado por Clarisa y su
profesora de modales y bordados una mujer estricta que no le gustaba que las
reglas no fueran cumplidas pero era comprensiva con Clarisa pues desde muy
pequeña se hizo cargo de su educación. Al comenzar las clases Eloísa la
profesora de Clarisa le dijo que Anais no llegaría pues se encontraba
indispuesta, y así comenzó con sus clases, casi terminando sus clases de pronto
se escucha el toque de la puerta, era un joven muchacho con el cabello negro
azabache, una tez blanca llegando a parecer pálida, con ojos verdes teñidos con
matices cafés tan profundos como el inmenso bosque que recorría la casa de
Clarisa, Catherine al abrir la puerta pregunto que es lo que necesita aquel
muchacho este venia en busca de su padre Ricardo el profesor de Clarisa pues su
madre padecía en su hogar, Clarisa dando consentimiento a que su profesor se
retirara lo acompaño hasta la puerta y al ver a aquel muchacho un extraño
sentimiento recorrió su cuerpo un cosquilleo en su estomago, un rápido latir de
corazón y el sudor de sus manos el joven quien
extrañado por el comportamiento de aquella señorita de cabello castaño esbozo
una sonrisa pues le parecía singular aquel comportamiento en una muchacha de
clase alta, Clarisa al notar la sonrisa de aquel muchacho se echo a correr a su alcoba con sus mejillas rozagantes en
aquel rostro blanco como la nieve, al llegar a su alcoba su madre la esperaba
quien al verla le comento que en la tarde se celebraría una fiesta donde tendría que
escoger a su prometido pues ya tenia la edad para casarse. Catherine al notar
las reacciones de su joven señora subió a la habitación, Larisa extrañada por
aquellos sentimientos pidió consejo a su sirvienta y esta
luego de hacerle algunas preguntas a su señora , comenzó a explicarle el porqué de ese comportamiento
Clarisa no podía creer lo que su sirvienta decía pues nunca antes se había enamorado
y menos pensó que seria a primera vista
pero en ese instante recordó la sonrisa burlona de aquel muchacho lo que hizo
que negara rotundamente esos sentimientos a pesar de que sabia que su sirvienta
y confidente algo de razón tenia, al
llegar la tarde y sin haber podido pensar en otra cosa mas que el rostro del
joven, Clarisa se preparo para la fiesta donde asistirían los jóvenes y las
muchachas mas importantes de la ciudad preparo su vestido color pastel, un
vestido largo que en la zona superior consistía
en un corsé que estaba decorado por joyas blancas que recorrían el vestido acentuándole
la figura, un peinado alto con dos
mechones de su cabello ondulado al frente los cuales llegaban a su cintura y
adornando aquel peinado unas perlas alrededor del cabello, zapatos de cristal y
un collar que era un regalo de su padre con aros que terminaban aquella
armonía. Al bajar la esperaba su padre quien era el organizador de aquella
reunión su padre Albert un hombre serio y conservador muy sobreprotector con su
única hija iba vestido con un traje negro y un monóculo que mostraba orgulloso
pues el mismo rey se lo había dado, al entrar al salón de baile que se
encontraba al final del pasillo principal todos saludaron con respeto, Antonieta
quien esperaba junto a sus padres a Albert saludo con amor y cariño a Clarisa
para aparentar ser una buena madre y la abrazo y le susurro – no vayas a ser
una vergüenza para esta familia-. Al comenzar el baile muchos jóvenes
adinerados se acercaron a Clarisa pues a sus oídos había llegado la nueva
noticia de que en aquel baile elegiría con quien casarse, Clarisa sin negarse a
ninguna petición por aquellos pretendientes miraba a lo lejos preguntándose si volvería
a ver al joven de cabellos negros al
concluir la celebración su madre se acercó
a Clarisa para saber su dedición pero sin saber que responder le pidió su
opinión, ella sin dudar le dijo que la mejor opción seria el hijo de Wait quien era el Burgués mas reconocido del
país Clarisa miro al joven de 20
años con el que anteriormente había
bailado un joven agraciado de buenos modales y muy carismático, Clarisa le
pidió tiempo a su madre para pensar en la propuesta , al llegar la mañana del día
siguiente Clarisa salió para ver a su amiga Anais y pedirle ayuda, al llegar a casa
de su amiga se fijo que Anais no se veía bien y ella le comento que el día
anterior su doctor le había diagnosticado leucemia por lo que no podía salir de su hogar, Clarisa con preocupación le explico a su
querida amiga lo que su madre le había
dicho y lo que su sirvienta Catherine le había comentado sobre el joven que
había conocido el día anterior, Anais al escuchar todo esto le dijo que efectivamente estaba
enamorada del muchacho y que no debía apresurase sobre la propuesta de
matrimonio , Clarisa haciendo caso a lo que Anais su amiga le había sugerido le
dijo a su madre que le informaría sobre el matrimonio dentro de 3 meses Antonieta
acepto esto pero dijo que no iba a esperar
mas que lo acordado. Al día siguiente le tocaban sus clases con sus profesores,
se fue a dormir pensando en si vendría aquel joven nuevamente, a la mañana
siguiente se preparo minuciosamente para
ver a sus profesores y una sorpresa se
llevo al bajar al ver que el joven acompañaba a su padre su nombre era
Alexander, ella nerviosa bajo pero su
pie resbalo en uno de los escalones, Alexander rápidamente reacciono y fue a
ayudar a la joven quien cayo sobre el, el la miro y ella al fijarse en sus ojos
se perdió en sus pensamientos hasta que Catherine de improviso la levanto y arreglo,
Clarisa agradeció al joven por su amabilidad y se sentó para comenzar sus
lecciones, el joven acompañaba a su padre pues su madre había muerto y Ricardo
no quería dejarlo solo, al comenzar a leer sus libros de filosofía a cada
instante miraba al joven, su profesor Ricardo dándose cuenta del comportamiento
de la joven señorita al terminar las clases Ricardo llamo a su hijo Alexander a
solas para preguntarle que pensaba de la
señorita este respondió que le parecía una joven agradable, amable y graciosa
el padre asustado por los posibles problemas mando a su hijo donde su tía Lana pero
ya era muy tarde no sabia que el torbellino ya había arrastrado a los jóvenes a
un amor desenfrenado y sin retorno. Clarisa diviso la partida del joven hacia
la casa de su tía lo cual hizo que la joven no prestara atención a sus clases y
sigilosamente fuera tras el joven para
averiguar mas sobre él, al llegar donde el joven este se asombro al
ver a la señorita, Clarisa sin saber que decir se quedo petrificada y comenzó a
pensar que decirle entonces de manera improvisada dijo – emm. Voy a ver a Anais
mi amiga ¿te gustaría acompañarme? - el muchacho sonriente dijo que si, pero
con la condición de que ella lo acompañara a la plaza, ella sonrió tímidamente,
camino a casa de Anais reían y conversaban sobre cosas triviales y al llegar, él
le dijo te veré mañana a las 6 de la tarde en el parque ¿te parece bien? ,
Clarisa con el corazón latiendo muy rápido sonrió a aquel muchacho que
esperanzado por la respuesta de la joven esperaba en la puerta, - muy bien-respondió
tímidamente- te veo mañana- los 2 se alejaron, Clarisa entro a la casa de su
amiga y Alexander iba camino donde su tía pero los 2 con una inmensa felicidad escondida
tras la cara sobria que aparentaban , al ver a su amiga corrió a abrazarla y a
preguntar su estado pues estaba en su cama, pálida y sin animo, la sirvienta
que siempre acompañaba a Anais para cuidarla salió de la habitación para dejar
sola a las amigas, Clarisa conto a su amiga lo sucedido esta con alegría respondió
¡que bien Clarisa! Pero ten cuidado de que no se entere tu madre pues haz de
saber muy bien lo poco que te soporta y lo estricta que es contigo después de
todo la herencia de tu padre será tuya y no de ella, lo se Anais, con tristeza
decía la niña, hubiese preferido que mi madre se hubiese quedado con la
herencia a que me trate así pero bueno eso es otro tema y como te haz sentido
Anais, no muy bien amiga el doctor ha venido todos estos días y no me ha dado
muchas esperanzas Clarisa abrazo a Anais y le dijo que le mandara una carta
cada vez que la necesitara y que vendría cada vez que pudiera a verla Anais sonrió
y con un tono afable le dijo gracias. Catherine que sin ver a su señorita salió a buscarla, había visto a
los 2 jóvenes despedirse y espero un tiempo prudente para ir a buscarla al
entrar a la casa de Anais le dijo a clarisa que se fuera a la casa pues había
dejado esperando a la señorita Eloísa para las clases, con amor Clarisa se
despidió de Anais y salió de la casa de su amiga, Catherine preocupada por lo
sucedido comenzó a preguntarle a Clarisa lo sucedido, ella avergonzada le
explico todo y Catherine le dijo señorita Ud. Sabe muy bien lo que pasaría si
la señora se enterara además que es imposible para una dama de sociedad como
Ud. estar con un hombre pobre como el hijo del profesor, al decir esto
Catherine miro con ternura a Clarisa y esta con tristeza miro a su sirvienta pero ella no se rendiría
a pesar de los consejos, al otro día tal
y como lo habían acordado ella fue hacia el parque a encontrarse con Alexander
quien esperaba ansioso la llegada de la joven
al verse los 2 se encontraban sumamente nerviosos pero Alexander quien
sabia ocultar muy bien su emociones no demostró algún rastro de su felicidad y
así continuaron los 2 por una semana y antes de cada encuentro Clarisa siempre
iba a casa de su querida amiga quien cada
día se encontraba peor y estos sentimientos se mezclaban en Clarisa pues
su desdicha no podía ser mayor por la enfermedad de su amiga y su felicidad
inmensa por haber encontrado el amor, ese día Clarisa se iba a encontrar con
Alexander y al encontrarse con el, este le dijo – se muy bien que eres una
señorita de clase alta, pero estos sentimientos son como un árbol que crece día
con día y esto no puedo callarlo mas, te amo Clarisa y espero que aceptes mis
sentimientos- al escuchar esto Clarisa comenzó a llorar y sin mas lo abrazo y
lo beso, estos jóvenes que ahora eran amantes no se habían dado cuenta que por
allí pasaba Antonieta la madre de Clarisa quien al ver lo que sucedía llego a
su hogar y mando una carta al burgués Wait para que sus hijos comenzaran a
verse y para hacer los preparativos del compromiso , Clarisa al llegar a su
hogar sin saber lo que su madre preparaba fue a su recamara a meditar lo que
pasaba y a contárselo a su sirvienta Catherine quien había estado escuchando
todos los progresos de esa semana , al enterarse Catherine le pidió a su
señorita que no se arriesgara puesto que su madre haría lo imposible para que
ella no e sus estuviera con alguien de
baja sociedad clarisa a pesar de que ya sabia todo esto sintió tristeza y sus
lagrimas caían como cascadas interminables.
Al llegar la noche clarisa estaba perdida en sus pensamientos sobre que
es lo que iba a hacer para continuar su relación con Alexander, sin saber lo
que tenia preparada su madre.
Mientras tanto el burgués Wait al recibir la carta de la
madre de Clarisa empaco sus cosas y
mando a llamar a su hijo e inmediatamente
partieron a la casa de Antonieta, debido que no estaban muy alejados
solo tardarían 1 hora en llegar a aquel
hogar, en la carta que Antonieta había escrito a wait decía lo siguiente :
Sr. Wait:
Primeramente le escribo esta carta para saludarlo y
agradecerle su visita a la fiesta efectuada anteriormente en mi hogar, y como seguramente debió haber escuchado en esa fiesta mi
querida hija Clarisa iba a escoger a su prometido y he aquí de mi segundo y
principal motivo pues mi hija desea conocer mas a su hijo quien robo su
corazón, pero debido a que no se conocen bien me gustaría facilitar las cosas,
para ello he decidido junto con mi esposo invitarlo a nuestro humilde hogar
durante 2 meses y medio para que su hijo pueda cortejar a nuestra Clarisa
Atentamente Antonieta
Ya llegando a la casa de Antonieta el burgués Wait en el
camino le contaba a su hijo el porqué de su visita al Conde Albert , al llegar,
Antonieta fue a recibirlos y con gran alegría les enseño donde se quedarían,
Clarisa mientras tanto se preparaba para sus clases, escucho de Catherine la
llegada del joven Burgués y nerviosa salió a saludar al joven mozo quien en
aquella fiesta había fijado su mirada en Clarisa, este se había dado cuenta de
que aquella joven ya tenía el corazón enredado en las ramas de alguien más , a
pesar de esto el joven no perdía sus esperanzas para conquistar a aquella
joven, principalmente por que contaba con el apoyo de los padres de esta,
Clarisa al ver la mirada penetrante del joven burgués sintió como si un toque
de electricidad recorriera su cuerpo, sintió el incondicional amor que le
profesaba Jorge Wait, nerviosa se despidió del joven y bajo a sus estudios
cuando por un descuido se le cae una carta escrita por Alexander que el sigilosamente
había puesto en la bolsa de Clarisa en la que le expresaba los sentimientos más
profundos del interior de su corazón, sin percatarse de esto Clarisa sigue
caminando, pero el joven quien había estado observando detenidamente a la joven
se dio cuenta del descuido de ella, él como todo buen caballero recogió la
carta para entregársela a ella, pero al ver que el remitente era un hombre
presintió algo malo por lo que abrió la carta, a pesar de que iba contra sus principios,
al leerla decía lo siguiente:
<<Querida Clarisa:
He querido escribirte esta carta para que cada vez que la
leas pienses en mi y no te sientas tan sola cuando no este junto a ti en tus
horas de angustia siento que cada vez que nos vemos me enamoro cada vez mas,
siento que el rio de sentimientos que recorre mi cuerpo se desborda cada vez
que estoy junto a ti especialmente en estos momento en los que nuestros
sentimientos son mutuos a pesar de yo ser un joven de origen humilde y es por
esto mas aun el porqué de mi alegría pues me haz aceptado tal como soy, a pesar
de que no soy muy expresivo a la hora de estar contigo quiero que sepas que te
amo mas que a nada y siempre serás mi dulce y amada Clarisa
Por siempre tuyo Alexander >>
Al leer esto Jorge quedo asombrado del descubrimiento pues a
pesar de que sabía que alguien más ocupaba los pensamientos de la joven jamás
se imagino que sería un joven humilde y menos que esta ya estaba comprometida
con él , Jorge triste y a la vez despachado rompió la carta sin que nadie se
diera cuenta y camino hacia el salón donde se encontraba el padre de Clarisa,
-buenas tardes- dijo el joven seriamente sin muchas ganas de nada – buenas
tardes- respondió el padre de Clarisa seriamente, puesto que no estaba de
acuerdo con que su hija se casara o se comprometiera aun, los 2 se quedaron uno
frente al otro cuando Catherine interrumpió avisando que la comida estaba lista
los 2 avanzaron hacia el comedor, mientras
Clarisa terminaba sus estudios y se despedía de sus profesores cuando el
profesor la detuvo diciéndole, señorita me he enterado que ha llegado a su
hogar un candidato a partido, espero que todo le vaya bien y tome la decisión
correcta, Clarisa pensativa sobre si es que aquel profesor se había enterado de
lo que sucedía con su hijo no pudo responder nada puesto que no podía llegar
tarde a la cena o sino su madre le
reprocharía tal acto de descortesía, al llegar al comedor se sentó junto al
joven quien no podía esconder su tristeza, pero siempre manteniendo los modales
dignos de un burgués de Inglaterra, al término de la cena el joven pidió
permiso y se llevo a clarisa a charlar pues a pesar de todo no se iba a rendir
tan fácilmente , al llegar al patio donde se encontraba un invernadero con
hermosas plantas y bancas, los jóvenes conversaban sobre cosas triviales, la
joven siempre con un aire de timidez algo que a Jorge le fascinaba y el pobre
mozo fue perdiéndose cada vez más en los ojos de la joven cuando de pronto
sujeta fuertemente a la joven de los brazos y comienza a besar los labios
carmín de Clarisa quien asombrada intento inútilmente separar sus labios de los
del burgués, este mientras besaba a clarisa sin pensar en las repercusiones
recordó aquella carta que anteriormente había leído, su tristeza se convirtió
en furia y de un estrepito le quita el vestido a Clarisa desgarrándole los
botones que este tenía, como en un frenesí comienza a besar a Clarisa desde el cuello llegando un poco
antes del corsé el que con locura quito en un instante cada vez que este soltaba
las manos de clarisa para poder quitarle la ropa esta se intentaba defender
cosa que no lograba puesto que Jorge era fuerte entre gritos y sollozos pedía a
Jorge que se detuviera pero este haciendo caso omiso a lo que esta decía agarro
las tiras del corsé y la amarro a las banca tirándola en el piso Jorge sin
pensar en lo que hacía comenzó a tocar cada parte del cuerpo de clarisa
deleitándose cada vez más con cada
parte, primeramente para que nadie escuchara a clarisa quito la cinta del
cabello que esta traía y amarro su boca para que esta no pudiese gritar,
acaricio primero su rostro lentamente y con
voz temblorosa dijo-dime que es lo que tiene el que no tenga yo, pues
ahora será mía y de nadie más, ya no podrás estar con él- a clarisa solo se le podía
notar los ojos llenos de lagrimas, Jorge enfadado comienza a besar nuevamente
los labios de clarisa quitando la cinta
que este le había puesto introduciendo ahora de forma agresiva su lengua una y otra vez mientras que con sus manos
tocaba a clarisa de forma que este se excitaba cada vez más al termino de aquel
beso lujurioso volvió a tapar los labios
de clarisa y comenzó con su lengua a bajar cada vez mas primero su cuello
dejando una marca visible luego quitando sus prendas que le restaban llego al
pecho que él en forma repetitiva
acariciaba lamiendo cada rincón hasta
bajar a su ombligo donde no aguantando
mas, comenzó a desprenderse casi como un ritual de cada prenda que tenia
y que estorbaba el consumar aquel acto atroz que estaba por empezar terminado
esto, se lograban ver el cuerpo bien estructurado del hijo del burgués quien
besando la cara de clarisa separa los muslos de esta rozagantes por el frio y
delicadamente expuesto a lo que reaccionando apresuradamente Jorge introduce el
calor de su cuerpo en clarisa y está
intentando librarse sintió un
desgarrador dolor que estremece todo su ser mientras Jorge empujaba cada vez
mas contra el cuerpo de clarisa entre
jadeos y bruscos movimientos este le susurraba, ah! Mi adorada y dulce clarisa
por fin puedo tenerte no te preocupes esta será la primera y única vez que te
dolerá, al decir esto clarisa en lo único que podía pensar era en Alexander y
como lo había defraudado y al suceder esto las lagrimas caían sobre las dulces
mejillas de clarisa así seguía Jorge una
y otra vez entre jadeos y lujuria que solo el disfrutaba mientras clarisa
quedaba destrozada, Jorge empujando de pronto se detiene y comienza a mirar el
rostro de Clarisa y al ver las lagrimas de esta se enoja y con más fuerza se dio
paso en los inexplorados lugares de clarisa, en un intento desesperado de
clarisa de liberarse rompe las sogas con las que este la había amarrado
pero Jorge al darse cuenta de esto
agarra a clarisa con más intensidad agarrándole las manos impregnando cada
parte de Clarisa con su ser y su fragancia, mientras sucedía todo esto el
profesor había llegado a su hogar y le decía a su hijo - la señorita Clarisa
ahora será cortejada por un candidato a partido y debido a esto viva algunos
meses con el dios quiera que sea feliz
con el- al escuchar esto Alexander quedo en shock y preocupado a la vez de lo que sucedería en
el futuro, sintiendo un frio recorrer su espalda, en un arrebato salió de su
casa corriendo dirigiéndose hacia la casa de esta, para no ser visto por los
padres de Clarisa este al llegar entra
por el patio saltando la reja que rodeaba el hogar de Clarisa y al acercarse
cada vez más al hogar escucho golpes desde el invernadero el cual no había
notado, extrañado por esto se acerca sigilosamente y con sus ojos vio la escena más terrible que pudo haber
visto, vio a su amada Clarisa amordazada, sin vestimentas y llorando y sobre
ella a un joven que jamás había visto, lleno de ira rompe la puerta que estaba
cerrada con llave y al ver aquel acto infame rodeo a Jorge con sus brazos
ahorcándolo, dejándolo inconsciente, luego de comprobar que Jorge estaba vivo
aun, puesto que a pesar de todo Alexander
no deseaba convertirse en un asesino, tomo a Clarisa en sus brazos como
quien toma al tesoro más preciado y con tal delicadeza la sentó en la banca y
la vistió dejando a Clarisa sin reacción alguna y con una tez pálida, sin ser,
sin nada, era solamente como una bella dama muerta por el frio en una noche
escarlata al verla de esta manera lo único que podía hacer Alexander era llorar
una y otra vez a su amada, acariciándole las mejillas y tratando de hacerla
reaccionar, Clarisa no escuchaba ni veía nada solo se quedaba sentada en
aquella banca, Alexander preocupado por su amada y afligido se acerca a
besarla, pero esta como en un reflejo aleja a Alexander, llorando asustada,
Alexander con ternura entre sollozos le dice- Clarisa, mírame soy yo, ¿acaso no
me reconoces?, por favor Clarisa reacciona- Clarisa quedo inmóvil unos momentos
, pero cuando se percató de quien estaba
frente a ella sin poder contenerse más lo abrazo con lagrimas en los ojos, un
estrépito recorrió su delgado cuerpo y momentos después lo soltó bruscamente
tapando su rostro con sus manos, no lograba mirar los ojos del que con ternura y angustia observaba cada
uno de sus movimientos , al ver la vergüenza que sentía clarisa este tomo sus
manos, y comenzó a besarlas, en estas claramente se evidenciaba la rudeza de aquel
nefasto suceso
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